¿Qué es la amistad política entre mujeres?

Escrito por Fer Cardeña, Amra, Reyna Castro, Jan Pillado y Kein Kena en mayo del 2023

¿QUÉ ES LA AMISTAD POLÍTICA ENTRE MUJERES?

REFLEXIONES COLECTIVAS RESULTADO DEL CURSO AMISTAD POLÍTICA ENTRE MUJERES IMPARTIDO POR LA ENTEREZA.

 

La amistad política entre mujeres es la responsabilidad en y de una misma

 

Es en-cargarse de una, conocerse, ser autocompasiva. La amistad política entre mujeres es aquello que podamos compartir a las otras, de lo que hemos construido para una misma. Es la renuncia a la idealización de las otras como sujetas que tienen que cumplir nuestras expectativas y es la compañía entre mujeres que se aman. Entonces, la amistad política para nosotras no puede ocurrir  sin la lesbiandad, sin el regreso a mí, para entonces encontrarme con otras que han regresado a ellas. Es el acompañamiento amoroso, el reconocimiento de límites y las observaciones que nos construyen de las otras, sin el regaño o castigo y siempre con un abrazo, y la contención que abriga la corazoncita. La amistad política entre mujeres es con otras lesbianas siempre. 

 

La amistad política también es algo que se coloca en el proyecto de vida, es entonces un horizonte, pero al mismo tiempo es el camino a ese horizonte.

 

Una no ve la vida, la educación, la crianza, los viajes sin las amigas. Y esto no significa una romanización patriarcal y heterosexualidad del “amor para siempre” que una amiga pueda dar, ni la obligación de acompañar a otras cuando no puede o no le es posible sino la posibilidad de los reencuentros o de que en ese tiempo también se agreguen o se vayan algunas porque es válido, ya que también en la amistad política la ruptura y el quiebre son necesarios y sanos, desde el amor y el acompañamiento y no desde la violencia.  La amistad política no solo es algo que está sino también algo que fue o estuvo en determinado momento, recordando a la otra desde lo que compartió y no desde discursos misóginos de alguien a quien anulamos solo porque ya no está en nuestras vidas. La amistad política es una postura y forma parte de la ética feminista que debe atravesarse en nuestras relaciones.

 

La amistad política se vive desde la consciencia.

 

Ser conciente de una misma, conciente de la otra y concientes de lo que ocurre entre las dos. Ser conciente de mi propia historia, de mis miedos, de mis carencias, de mis límites y de mis necesidades, reconocerlas y decidir conscientemente cómo relacionarme conmiga misma y con las demás, y cómo quiero que las demás se relacionen conmiga. Es también compartir esa conciencia con las otras y abrazar la auto-conciencia de las otras, intercambiar conciencias para construir a conciencia. 

 

La amistad política se vive desde el cuestionamiento.

 

Desde el propio cuestionamiento de nuestros sentires, pensares y acciones, cuestionar los de la otra y cuestionarnos juntas, siempre con el afán de entender (nos) y reconocer (nos) y nunca desde el juicio ni la manipulación. Estar dispuestas a profundizar (nos) y a responsabilizarnos de lo que vayamos encontrando en esas profundidades.

 

La amistad es fluir juntas, pero la amistad política es ese querer descubrir porqué fluimos.

 

La amistad política se vive desde la reciprocidad.

 

Compartirnos desde el compromiso compartido y acordado, tomando como base las necesidades y límites de cada una. Ser una con una misma y con la otra. Compartirnos con correspondencia hacia nosotras mismas y hacia la otra.  Estar dispuesta a darme a mí misma y a las otras aquello que quiero recibir. 

 

La amistad política se vive desde la horizontalidad.

 

Es rechazar las jerarquías y entendernos como iguales dentro y fuera del vínculo. Es rechazar la asignación de importancias y abrazar el universo que cada una es. Reconocer la aportación de cada mujer desde su sentir, su pensar, su experiencia y su historia de vida, como valiosas. Reconocer en cada una la sabiduría ancestral y la rebeldía afectiva que representa.

 

Cuestionando las jerarquías que nos han impuesto en el patriarcado, capitalismo y racismo, y trabajarlo a nuestros ritmos, pero trabajarlo.

 

La amistad política se vive desde la libertad.

 

Es saber que ninguna está obligada a acompañar a la otra, sino que cada una está ahí porque quiere estar y porque la otra quiere que estés ahí. Acompañarse desde donde y como puedan, sin expectativas ni obligaciones, siempre desde la autonomía y la amora.

 

La amistad política también son los sentires.

 

Ese fuego que se mantiene durante las horas o minutos de charlas y se expresan en pensamientos, el saber que podemos expresar ese fuego y sentir el de las demás, sentir que al final de la charla se da espacio al silencio y a la calma y que los sentires se entrelazan. Sentir que confiamos en la otra y en su postura política y sentir que confiamos en nosotras mismas. Es hablarnos, escucharnos, acompañarnos y vivirnos desde el amor y la compasión. 

 

Acuerpadas en este presente, nos atrevemos a escribir que la amistad política es solamente entre mujeres.

 

Mujeres que han elegido valientemente descubrir quiénes son/somos desde sus profundidades ya que sin esto, la amistad simplemente fluiría sin conocer lo construido. Es probable que las diferencias se acentúen en ciertos contextos o temas, sin embargo, son necesarias para conocerse mutuamente de forma real, sin máscaras y así cada una tener la oportunidad de elegir si permanecen o siguen distintos caminos.

 

Entonces, de los elementos que encuentro indispensables para la amistad política serían: autoconocimiento, honestidad, reciprocidad, debate, tiempo, charlas, interés mutuo, vivencias, experiencias, aceptación de las diferencias, celebración de las similitudes, horizontalidad, comunicación, ternura, cariña, límites (quizá aquí pueda ser sinónimo de autoconocimiento). También es importante mantener contacto como espacio cuando alguna lo requiera o en su caso, ambas sientan necesario para acomodarse, debido a que al tener bagaje personal y contextual distinto las emociones suelen/pueden ser jiribiillosas, juguetonas, por lo que no sepamos en primera instancia qué está pasando, queramos/necesitemos de acomodo para lograr sincerarnos y decidir cada una lo mejor para cada quién, expresándolo.

 

En ocasiones, las bifurcaciones se muestran, se necesitan, duelen, se sienten y no necesariamente significan que se desarrollará una ruptura, quizá en otros casos sí, sin embargo, están, suceden, por lo que también es importante tenerlo en perspectiva y/o en su caso hablarlo, comunicar qué está pasando, con el afán de ambas tener bienestar emocional y mental tanto juntas como separadas.

 

Sabemos que construir amistad desde una crítica al sistema patriarcal puede llegar a ser complejo, doloroso y difícil de llevar, y a veces motivo de separaciones o distanciamientos entre quienes no logramos conectar o comunicar lo que vamos reflexionando en el terreno individual o con la propia historia de vida. Sin embargo, la apuesta es por una amistad que pueda construirse ahora ya a conciencia colectiva sobre un sistema mundial que nos violenta, sobre una construcción de comportamientos que nos afectan en lo cotidiano.

 

Hacer amigas siendo feministas o con apuestas por los caminos justos y éticos, es una necesidad, es una elección y es una postura contra la guerra patriarcal y a favor de nuestra construcción de vida. La amistad se vuelve política en nuestro sentir-actuar-pensar feminista y en lo que continúe, nos entendemos ahora juntas y en separado, destruyendo la mirada en la que nos hicieron voltear a vernos desde la enemistad, desde la agresión o romanización.

 

Amistad política para fortalecer nuestros lazos, para crear nuevos y alejar los que ya no se están sembrando.

 

 

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