¿Soy mis sentimientos?

Escrito por Kein Kena, el 22 de mayo del 2024.

¿SOY MIS SENTIMIENTOS?

Sucede que en los días cotidianos me encuentro sintiendo todo, sintiendo mucho y siendo cambiante. Me satura un poco hacer consciencia o intentar hacer consciente el origen de cada una de las sensaciones que atraen mi atención durante el transcurso del día, de la semana o del tiempo en general.
Sé que mucho de lo que siento es aprendido desde que sentí este estado vital llamado ser una humana, crecí aprendiendo a sentir y fui haciendo lo que podía con lo que tenía dentro, me enseñe a mucho y también a poco. Y ahora esto continua, las sensaciones siguen surgiendo pero otras son solo recuerdos porque mi cuerpa tiene memoria, y mucho de lo que siento son solo recuerdos o aprendizajes que se detonan con estímulos del presente que aunque son nuevos estímulos porque nunca nada es lo mismo que el pasado, la sensación se asemeja y puedo llegar a disociar quien soy actualmente porque me encuentro con sentimientos encontrados, difuminados, mezclados, y los visualizo en la mente como si los sentimientos fueran hojas de papel que volaran dentro de mí ante un evento brusco de viento y me corresponde a mi tomarlos y darle un orden, o re-orden.
¿De esto se trata sentir? De sentirlo todo mientras intentamos darle un orden a lo que está dentro. Los sentimientos pueden ser muy profundos o superficiales, están los que creamos nosotras y los que aprendemos a sentir, están los que queremos y los que debemos.
Entiendo que el deber está conectado con todo lo que se supone debo ser y hacer,  no salirme de las reglas, de las normas, de la política impuesta en el territorio donde nací, crecí o habito en la actualidad y me van/voy moldeando, no porque lo aprenda como correcto sino porque lo entiendo como única opción (en algunos casos) de sobrevivencia. Pero hay otros momentos donde mis sentimientos son elegidos y es ahí donde me visita la incertidumbre y las preguntas “¿Estaré sintiendo lo correcto para mí?”, “¿Esto que siento porqué lo siento?”, “¿Lo que siento es real o está en mi mente?”, “¿El sentir me podría estar limitando de alguna manera a otras experiencias?”, “¿Sentir siempre se siente como estar todo menos cuerda o solo me pasa a mí?”, “¿El sentir es solo intuición como nos hemos convencido luego de la reflexión feminista o se trata de algo más?”
No sé mucho, no entiendo mucho de lo que siento, intento entender y serle leal a ese sentir y sentirlo, pero sé también que no siempre mi sentir es completamente certero, porque no viene a mostrarme la verdad del mundo, viene a mostrarme la verdad propia, y ahí es donde debo tener cuidado con el resto de las seres humanas que me rodean. Vivir con una misma y acuerpar lo que somos una misma es tan necesario, pero lo pienso esto solamente sin abandonar la burbuja colectiva porque las burbujas individuales pueden llegar a difuminar ciertos sentires y quedarnos ciegas o sordas o sin posibilidad del tacto, podemos entonces ser limitadas para sentir más allá de lo que nuestra burbuja nos permita, y no creo que con esto yo me refiera a que salir de la burbuja dependa de una misma, a veces no es malo estar con una misma y sentir algo que solo una misma entiende es prioridad, solamente lo que pongo en cuestión es cuando nuestra realidad es tan real que queremos quedarnos solo con ello e ignorar todas las otras realidades de las mujeres que son espacio seguro y en quienes si podemos abrir nuestra burbuja y sentir juntas.
Hoy dormí en la tarde, como usualmente lo hago cuando me siento drenada de energía, y tuve sueños que me hicieron despertar con emociones fuertes hacia mí misma y hacia otras mujeres, y me detuve, no de sentir, sino de actuar únicamente considerando mi sentir porque si me dejara llevar solo por lo que yo siento sin considerar lo que las otras sienten entonces podría herir a quienes no deseo lastimar, o podría incluso herirme a mí misma porque una situación sin pensarla antes puede traer consecuencias que no consideré. Tampoco se trata de estar complaciendo, o ignorar el sentir propio, en realidad no, solamente trato de escribir sobre la búsqueda de ese equilibrio entre la lealtad con una misma y la responsabilidad sobre la vida en general de las otras mujeres como comunidad.
Hay sentimientos que a mí me enseñaron en la cultura a traducir de forma específica cuando podrían significar otra cosa, por ejemplo el enamoramiento, yo realmente sé que enamorarme fue aprendido, he sentido emociones y sensaciones fuertes por otras mujeres sin embargo todo lo que después de la emociones nos lleva al sentimiento y al pensamiento ya se vuelve algo social, algo estructurado y planeado en el patriarcado, como el hecho de que cada vez que una se enamora debe perderse por la otra persona, sacrificarse, entregarse (creencias de la heterosexualidad obligatoria), emparejarse, casarse, o incluso acercarse. Yo si siento mucho por otras mujeres, en realidad me pasa todo el tiempo, podría decir que me enamoro tan fácil como se enamora cualquier otra mujer, pero no respondo a la acción ante ese sentimiento porque lo pongo en cuestión, en duda, en pregunta, en observación, y lo acompaño, escribo sobre esa sensación bonita en el corazón, sobre los ojos brillosos y las sonrisa inesperada, y observo a aquella mujer que hace que mi cuerpa reaccione de esta manera y la pienso, pero muchas veces no me permito acercarme porque en realidad no conozco mucho de este sentimiento más que lo que me dijeron y yo estoy segura que no soy todo lo que me dijeron que era así que no confío en las estructuras mentales que aprendí en mi cuerpa para sentir el mundo y a las personas, no confío en muchos sentimientos porque los sentimientos están mezclados con ideas y con acciones que no siempre son las más éticas o las más justas. Y me quedo con eso, disfrutando los sentimientos y abrazando mis reflexiones mientras los siento. Me quedo con la propuesta hacia conmigo de conocerme y conocer mis sentimientos.
Me quedo con esta cuerpa que siente, con esta cuerpa que soy yo, que estoy viva, que estoy construyendo con el sentir mis días a diario.
Soy lo que siento pero soy más que eso, no sabemos qué tanto de lo que sentimos fue impuesto y qué tanto si nos hubieran preguntado antes de aprenderlo lo hubiéramos elegido para nuestro desarrollo y crecimiento, así que quiero saberlo, quiero conocer mis sentimientos para poderlos vivir con tranquilidad sobre mí y sobre las mujeres que están aquí acompañándonos con la posibilidad de construir espacios amigables, justos y cercanos.
A mí me falta cuerpa para sentir lo que siento cada día, pero también me faltan sentimientos que sean realmente míos y quiero descifrarlos todos.
 

*La pintura original no pertenece a La Entereza

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