Cultura de la reparación y la autoreflexión

Texto por Kein Kena, 10 de diciembre del 2024

CULTURA DE LA REPARACIÓN Y LA AUTOREFLEXIÓN

 

En momentos difíciles para nosotras las mujeres hay que aprender lo que se pueda de las circunstancias.
 
Y  lo que nos lastima, vulnera, aísla, daña, hiere, persigue, molesta o incomoda y no nos enseña algo positivo, ni nos sirve para nada hay que dejarlo en su lugar, es decir, dejarlo en las personas que lo provocan, en los lugares donde se permite, en los espacios donde habitan y surgen estos malestares y no llevárnoslos a nuestro hogar, a nuestro cuarto, no dejar que se queden a vivir en nuestro cuerpo y afecten nuestra salud.
 
Cuando se trata de relaciones entre mujeres, es importante siempre tomar responsabilidad de las consecuencias de nuestro propio actuar, es importante reparar daños no volviendo a cometer los mismo errores, es necesario tener un ejercicio de reflexión ante cualquier situación de conflicto o compleja para poderle ser leal a la existencia de cada relación involucrada y de una misma. Pero pienso que no hay que dejar que las circunstancias nos definan, nos encasillen, nos aislen o nos vulneren más.
 
Es crucial que en momentos de dolor entre grupos o relaciones interpersonales exista la vida digna, la justicia, la amabilidad, la empatía, la aceptación del error y la perspectiva realista. Un acompañamiento desde la amistad y una red de apoyo, eso nos merecemos todas.
 
La sociedad de la heterosexualidad obligatoria (la cual sigue brotando dentro de nuestros espacios separatistas) nos ha orillado que ante cualquier situación de conflicto haya que ser dura como nos enseñó el patriarcado a tratar a las mujeres, desde la misoginia. El odio hacia las mujeres en la AC, colectivas o redes feministas, se puede sentir y presenciar cuando desde una jerarquía hay mujeres que tratan a otras con enojo, rivalidad o guerra, haciendo uso de la comunicación violenta o de la nula empatía, es decir, desde la exigencia a la feminidad (la compañera perfecta).
 
La sociedad actual en el capitalismo ha hecho que las instituciones tengan discursos altamente agradables con las políticas públicas en materia de derechos humanos. Pero aunque el capitalismo cambie de colores y de normas la práctica sigue siendo desde la lógica de la explotación a los cuerpos, la lógica que nos ha traido el capitalismo para continuar enriqueciéndose.
 
La cultura aunque parezca estar en progreso con los discursos «feministas» (cero feministas) sigue retrocediendo. Y nosotras con ello cada que actuamos sin la auto-reflexión.
 
Hay mucho que esta sucediendo y nos afecta o afectamos con ello diariamente, nos toca quizá revisar, revisarnos y adentrarnos en una cultura de la reparación.
 
Dicho todo esto, es cierto que seguramente no soy coherente a nada de esto que escribo, pero confío en mí y en todas aquellas relaciones y situaciones quienes confían en sí mismas aún cuando no estemos de acuerdo o nos sintamos en  lugares distintos. Todas sabemos lo que hacemos, cometemos errores, pero siempre podemos sentir cuando actuamos con misoginia pero elegimos no aceptarlo, no reflexionar y no reparar.
 
Cuando hablo de confianza estoy incluyendo la sinceridad de ser-hacer, la firmeza de mostrar enojo (sin misoginia) si es necesario y la tranquilidad con las decisiones que tomamos basadas en el respeto de lo que creemos mejor con las herramientas que tenemos en el momento para nuestro actuar. La cultura de la heterosexualidad obligatoria* está en todas partes, es entendible que exista la confusión en el actuar y a veces, podamos sentirnos perdidas o sin poder aceptar cuando somos nosotras quienes actuamos con misoginia con las otras, porque estamos haciendo lo que creemos mejor, pero si no nos revisamos a nosotras mismas, no habrá un cambio real en nuestras sociedades, grupos, colectivas o redes de mujeres, y seguiremos repitiendo lo mismo una y otra vez, dejando como consecuencia heridas colectivas entre todas las mujeres cerca.
*En el lesbofeminismo y el feminismo lesbiano entendemos a la Heterosexualidad Obligatoria como una estrategia en el patriarcado para irrumpir los vínculos entre mujeres, hay autoras lesbianas que ya han escrito sobre los intereses de la H.O. en los sistemas de opresión. Para más información pueden revisar a Adrienne Rich en «Heterosexualidad obligatoria y existencia lesbiana»

 

*La ilustración original no pertenece a La Entereza

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